La Leyenda de Guayota
El Teide (3.715m) cima de España

 


Para los guanches, Guayota era el diablo, el "maligno" que vivía dentro de Echeyde, o Teide (3.715m) como lo llamamos nosotros ahora. Desde allí, por su boca, lanzaba lava y cenizas para recordar su presencia.

Un día, Guayota trajo la oscuridad raptando a Magec, el dios del sol y de la luz para los guanches. Lo llevó hasta el interior de su montaña y no le permitió escapar, haciéndose súbitamente de noche en toda la isla.

Las guanches acudieron a Achamán, el dios de los cielos, su divinidad más importante. Le pidieron que les ayudara a vencer a Guayota y así poder recuperar su luz y su vida.

Achamán comenzó una lucha contra el Maligno. Durante días, las gentes que habitaban la isla de Tenerife escucharon rugir la tierra, sintieron poderosas explosiones y vieron escupir fuego y piedras por la boca de Echeyde.

Tras días y noches de completa oscuridad, explosiones y temor, se hizo el silencio... ¡y Magec fue liberado, volviendo a brillar su luz en el cielo!

Achamán tapó la boca de Echeyde para evitar así que Guayota pudiera salir de nuevo. Los guanches lo celebraron con gran alegría y desde entonces el Maligno sigue viviendo en las entrañas del volcán sin poder escapar de su interior. Únicamente puede olerse su fétida respiración al subir al Pico del Teide.

Esta leyenda guanche representa perfectamente las consecuencias de una gran erupción volcánica en la cual las cenizas volcánicas tapan el sol y generan oscuridad y se producen temblores en la tierra y explosiones. A medida que la erupción baja de intensidad y termina, la luz del sol vuelve, al disminuir las emisiones de cenizas, se aprecian las nuevas formas del relieve, los nuevos conos volcánicos y la calma vuelve a reinar.

Seguramente, esta leyenda cuente la última erupción del Teide, ocurrida hace unos 1.100-1.200 años, desde la perspectiva cosmológica de una población que la vivió y que la transmitió oralmente de generación en generación. Las coincidencias y variaciones después de tan largo tiempo pueden ser muchas, pero nos quedamos con su esencia.

Si quieres retar al maligno Guayota, ascender el tapón puesto por Achamán, atreverte a caminar por la boca de Echeyde y sentir su respiración, te proponemos estas excursiones que llegan a la cima del Teide, 3.715 metros de altura. No dudes en contactar con nosotros.

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